El estallido de la guerra en Siria impidió el regreso del clarinetista sirio Kinan Azmeh, lo que lo impulsó a emprender un viaje introspectivo sobre el poder del arte en tiempos de conflicto.
Su exploración artística se entrelaza con momentos clave de su vida, como la paternidad. El documental artístico protagonizado por Kinan y sus compañeros constituye un emotivo y artístico homenaje, ofreciendo un retrato cautivador de artistas dedicados a contar sus propias historias.
